Comisiones Obreras Canarias | 11 marzo 2026.

Mejora general de los datos del mercado laboral Con cierto estancamiento en la creaci贸n de empleo cualificado

  • Informe de Coyuntura Laboral Febrero 2026

03/03/2026.
Informe coyuntura laboral febrero 2026

Informe coyuntura laboral febrero 2026

Claves:

El desempleo se reduce en 750 personas respecto al inicio de año. En febrero, el desempleo registrado en Canarias se sitúa en 145.656 personas, lo que supone un descenso mensual del –0,5% y una caída interanual del –7,7%. En términos mensuales, el comportamiento del archipiélago se mueve en la media estatal, en línea con la evolución del conjunto de CCAA, pero en perspectiva anual Canarias destaca de forma clara: es la tercera Comunidad Autónoma donde más intensidad alcanza la reducción del paro respecto al mismo mes del año anterior. Además, conviene subrayar que febrero no es un mes con un patrón fijo en nuestra serie reciente: se alterna entre subidas del desempleo y descensos respecto a enero. Este año lo hace a la baja, lo que confirma una tendencia de fondo positiva en términos interanuales, aunque con un ritmo mensual moderado y todavía insuficiente para dar por superadas las debilidades estructurales de nuestro mercado laboral.

El empleo registrado sigue su senda de crecimiento, aunque similar en intensidad respecto a la media española. En cuanto a la afiliación a la Seguridad Social, Canarias alcanza las 959.247 personas afiliadas, con 25.152 empleos más que en febrero del año anterior, consolidando un crecimiento significativo del empleo en términos interanuales. Sin embargo, no todos los sectores acompañan esta evolución: el comercio se desmarca negativamente y registra una pérdida importante de empleo tanto en comparación mensual como anual. Este comportamiento resulta especialmente relevante en una economía como la nuestra, donde se trata de un sector central en términos de volumen de empleo y de capacidad de dinamización de nuestra economía.

Resumen:

La industria vinculada al suministro eléctrico y de agua, de los sectores que más impulsan el empleo en febrero.

Este repunte puede estar vinculado, al menos en parte, a la entrada en funcionamiento o consolidación de infraestructuras clave como la estación Oeste en Guía de Isora y la instalación de Los Letrados en Granadilla, destinadas al tratamiento de aguas residuales y a la eliminación de contaminantes.

Se trata de inversiones que no sólo generan empleo directo, sino que refuerzan sectores esenciales para la sostenibilidad ambiental y la calidad de los servicios públicos, así como una apuesta decidida por la economía circular, ámbitos cada vez más determinantes en la estructura productiva del archipiélago.

El resto de actividades cualificadas presentan comportamientos diferenciados.

Las actividades de edición, producción y distribución de contenidos registran el mayor crecimiento relativo del mes, con un aumento del 6,2% respecto a enero. En términos absolutos, el incremento es de 345 empleos, hasta alcanzar los 5.931 efectivos, lo que confirma que también hablamos de un sector de tamaño aún contenido pero con un dinamismo significativo.

Más allá de la cifra, su relevancia radica en el perfil del empleo que genera: puestos cualificados, vinculados en gran medida a la actividad cinematográfica y audiovisual, que aportan diversificación y valor añadido a la economía de Canarias y reducen la dependencia de los sectores tradicionales.

En cambio, las actividades profesionales, científicas y técnicas mantienen una preocupante tendencia al estancamiento. Con 40.133 personas afiliadas, se sitúan entre las ramas con mayor peso en el empleo cualificado del archipiélago, pero llevan meses prácticamente sin variación.

Este comportamiento contrasta con la evolución favorable registrada en los últimos años, cuando este segmento mostraba una expansión sostenida. La actual falta de dinamismo puede interpretarse como una señal de agotamiento temporal o como reflejo de límites estructurales en la capacidad de absorción de empleo de alto valor añadido.

En cualquier caso, resulta llamativo que en un contexto general de crecimiento del empleo, esta actividad estratégica permanezca plana, lo que obliga a preguntarse si se están generando las condiciones adecuadas para consolidar un tejido productivo más innovador y menos dependiente de los sectores de menor productividad.

El comercio es el sector clave en este mes, por la notable pérdida de empleo, mientras que las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento continúan creciendo de manera estable y sólida.

Especial atención merece el comportamiento del comercio, que rompe la dinámica general y pierde en torno a mil empleos respecto a enero.

La pérdida de empleo en el comercio, tanto en términos mensuales como interanuales, resulta significativa en una economía donde la actividad turística mantiene un crecimiento sostenido, lo que invita a analizar la calidad, estabilidad y estacionalidad interna del empleo en este sector.

Por su parte, las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento muestran un dinamismo destacado, con 23.715 personas afiliadas, casi 2.000 empleos más que en el mismo mes del año anterior.

Es razonable pensar que factores como precisamente la celebración de los carnavales y el impulso de la actividad cinematográfica y audiovisual estén contribuyendo a este crecimiento.

Por islas, La Gomera es donde único aumenta el desempleo, y El Hierro lidera la mejora en este ámbito.

Por islas, El Hierro lidera la reducción interanual del desempleo con una caída del –13,4%, seguida de Lanzarote (–8,4%), Tenerife (–8,3%) y Gran Canaria (–8,0%), con descensos de intensidad similar en estas tres últimas.

Entre los municipios con mayores reducciones destacan Vilaflor de Chasna (–33,6%), Puntagorda (–17,5%), Tinajo (–15,8%), Frontera (–14,5%), Valleseco (–13,8%), Arafo (–13,3%) y El Pinar de El Hierro (–13,3%).

En el extremo opuesto, el desempleo aumenta de forma notable en Agulo (40,0%), Alajeró (28,0%), Villa de Mazo (17,9%), Betancuria (17,1%) y Valle Gran Rey (14,8%), concentrándose mayoritariamente estos incrementos en La Gomera, que es la única isla donde el paro crece en términos interanuales (4,6%).

Esta evolución desigual pone de manifiesto que, pese a la mejora agregada, persisten fuertes desequilibrios territoriales que requieren un análisis específico y respuestas adaptadas a la realidad de cada isla.

Las mujeres mejoran sus datos, aunque de manera insuficiente. Mientras la población más joven consiguen un excepcional avance respecto al año pasado.

En comparación con febrero del año anterior, el desempleo femenino se reduce en 6.817 mujeres, mientras que el masculino desciende en 5.378 hombres. En términos absolutos, por tanto, son más las mujeres que abandonan las listas del paro; sin embargo, en términos relativos el descenso es ligeramente más intenso entre los hombres (–8%) que entre las mujeres (–7,5%).

Esta diferencia porcentual, aunque pueda parecer pequeña, contribuye a mantener la brecha estructural en la composición del desempleo, donde las mujeres siguen sobrerrepresentadas. Es decir, la mejora es generalizada, pero no corrige de forma sustancial las desigualdades de género que caracterizan históricamente a nuestro mercado laboral.

Las mujeres siguen soportando una evolución menos intensa que los hombres, lo que hace prevalecer la estructura desigual dentro del mercado laboral.

Por último, aunque las mujeres mejoran sus cifras de desempleo en términos absolutos, su evolución relativa continúa siendo menos intensa que la de los hombres, lo que perpetúa la brecha existente en la composición del desempleo.

Siguen concentrando en mayor medida las situaciones de parcialidad, temporalidad y menor calidad contractual, lo que dificulta su inserción plena y su desarrollo profesional.

Esta realidad exige reforzar con urgencia las políticas activas de empleo con perspectiva de género, así como revisar los incentivos a la contratación para que no reproduzcan sesgos estructurales. No basta con que el empleo crezca: es imprescindible que lo haga corrigiendo desigualdades históricas y garantizando condiciones laborales dignas y estables para las mujeres.

El desempleo entre las personas menores de 25 años registra una caída notable, al pasar de 9.247 jóvenes en febrero de 2025 a 7.882 en febrero de 2026.

Esta reducción supone un avance significativo (-14,8%) en uno de los colectivos tradicionalmente más vulnerables, marcado por la temporalidad, la rotación y la dificultad de acceso a empleos estables.

La nueva contratación indefinida se contrae ligeramente.

El porcentaje de nuevos contratos indefinidos en febrero se sitúa en el 43,2%, ligeramente por debajo de la media estatal (44,1%), algo que, desde la última reforma laboral, había ocurrido de forma muy excepcional en Canarias.

En términos absolutos se registran 23.117 nuevos contratos indefinidos, una cifra apenas inferior a la del mismo mes del año pasado (23.636), cuando el archipiélago logró situarse por encima del promedio del conjunto de comunidades autónomas en peso de la contratación estable.

Necesitamos un sector privado fuerte, diversificado y menos rentista.

Aunque el empleo continúa creciendo en términos interanuales, los datos reflejan una cierta dependencia de la inversión y de los incentivos públicos para dinamizar determinados sectores.

El impulso en actividades vinculadas al tratamiento de aguas residuales o el crecimiento del sector audiovisual, en buena medida apoyado en incentivos fiscales y proyectos concretos, son ejemplos claros de cómo parte del dinamismo actual descansa sobre decisiones públicas o marcos regulatorios específicos.

Sin restar valor a estos instrumentos, resulta necesario preguntarse hasta qué punto el modelo productivo de Canarias está generando inercias propias, capaces de sostener el crecimiento del empleo sin apoyos constantes y sin una elevada exposición a la volatilidad de proyectos puntuales.

En paralelo, se hace evidente la necesidad de un sector privado no rentista, más dinámico y orientado a la generación de valor añadido, que tire con mayor fuerza del empleo cualificado.

Actividades como las profesionales, científicas y técnicas muestran signos de estancamiento, cuando deberían situarse en el centro de una estrategia de diversificación económica. Del mismo modo, el sector de la información y las comunicaciones necesita consolidarse más allá de su actual vinculación al ámbito cinematográfico y audiovisual, ampliando su base tecnológica y empresarial.

Sin este salto cualitativo, Canarias corre el riesgo de seguir dependiendo en exceso de sectores tradicionales o de nichos muy concretos.

La apuesta por la transición ecológica sigue dando sus frutos.

La apuesta por la transición ecológica está demostrando que no sólo es una necesidad ambiental, sino también una oportunidad económica y laboral. El desarrollo de infraestructuras energéticas, la mejora en el tratamiento de residuos y aguas, y el avance hacia modelos de economía circular están generando empleo y, además, empleo de mayor calidad.

Al mismo tiempo, fortalecen la soberanía energética, contribuyen a reducir costes estructurales y minimizan impactos ambientales.

Mantener nuestras costas limpias y mejorar la gestión de recursos no sólo tiene un valor ecológico evidente, sino que refuerza actividades estratégicas como el turismo y otros segmentos del denominado sector azul, consolidando un círculo virtuoso entre sostenibilidad y desarrollo.

En este contexto, resulta imprescindible acelerar proyectos estratégicos como la Central hidroeléctrica de bombeo de Güímar o el Parque eólico marino de Arinaga, infraestructuras clave para avanzar en almacenamiento energético y generación renovable, reducir la dependencia exterior y consolidar un modelo productivo más resiliente y sostenible para Canarias.