Comisiones Obreras Canarias | 14 abril 2026.

Comisiones Obreras traslada su preocupaci贸n por los posibles efectos de la guerra en Oriente Medio a las presidentas de la FECAI y la FECAM

    23/03/2026.
    Reuni贸n FECAI.FECAM

    Reuni贸n FECAI.FECAM

    Desde CCOO en Canarias ya hemos expuesto de manera pública y abierta nuestra oposición a la Guerra contra Irán y hemos respaldado el llamamiento realizado por la Confederación Sindical Internacional para exigir una desescalada inmediata del conflicto, el cese de las operaciones militares y la reanudación urgente de las negociaciones bajo el amparo del derecho internacional.

    No obstante, como el conflicto sigue vigente, y el cierre del Estrecho de Ormuz ha traído consigo un fuerte colapso de las exportaciones de petróleo realizadas desde países del entorno, se prevé un encarecimiento de los combustibles, de la energía, del transporte y de los productos de consumo.  

    En Canarias, debido a nuestra alta dependencia de los combustibles fósiles, así como del volumen de importaciones de insumos básicos tanto para familias como para empresas, dependemos de estos hechos en proporción mayor que la mayor parte del resto de regiones. Por ello, para Comisiones Obreras es urgente que se comience a prever medidas que ayuden a frenar los posibles efectos negativos de esta nueva crisis mundial.

    Por ello, además de solicitar con carácter de urgencia reunión del consejo asesor del presidente, que se celebrará esta misma tarde, hemos mantenido sendas reuniones con la presidenta de la FECAI, Dña. Dolores Alicia García Martínez, y con la presidenta de la FECAM, Dña. María Concepción Brito Núñez, con quienes hemos compartido la preocupación de que no sean nuevamente las trabajadoras y trabajadores o la ciudadanía en general, quienes asuman el peso de los posibles efectos de esta situación, y que los responsables públicos insulares y municipales, con la colaboración de nuestra organización, logremos implementar medidas que favorezcan el mantenimiento del bienestar social, sobre todo de las personas más desfavorecidas o en riesgo de exclusión social.

    Hemos planteado algunas propuestas generales, pues las medidas más específicas habrá que tomarlas de forma quirúrgica cuando se tenga evidencias de los problemas concretos. Los siguientes criterios ayudarán a establecer las medidas a tomar:

    1.Deben tener un carácter claramente temporal y excepcional. Se trata de instrumentos destinados a amortiguar impactos coyunturales asociados a un contexto internacional inestable, por lo que deberían establecerse con un horizonte limitado, por ejemplo, entre tres y seis meses, y con posibilidad de prórroga únicamente en función de la evolución del conflicto y de sus efectos económicos reales. Además de estar relacionado con los sectores más afectados. 

    2. Evitar en la medida de lo posible las exenciones fiscales generalizadas o las rebajas amplias de impuestos. Reducir la capacidad recaudatoria de las administraciones en un momento de incertidumbre económica puede debilitar la capacidad de respuesta pública justo cuando más recursos pueden ser necesarios para sostener la actividad económica y proteger a la población. Por ello, las medidas deberían priorizar instrumentos más selectivos y eficaces frente a reducciones fiscales indiscriminadas.

    3. Las ayudas o mecanismos de apoyo que se pongan en marcha deben estar vinculados tanto a mecanismos de vigilancia y control de precios como al mantenimiento del empleo. La experiencia reciente muestra que, en ausencia de este tipo de controles, existe el riesgo de que parte de los recursos públicos destinados a mitigar el impacto sobre empresas o consumidores termine trasladándose a los márgenes empresariales, sin generar un alivio real para la ciudadanía ni para la actividad productiva.Estas posibles excepciones fiscales, subvenciones o ayudas deben estar obligatoriamente vinculados con la estabilidad y mantenimiento del empleo.

    4.  Las medidas deben priorizar a las personas con rentas más bajas y a los colectivos con mayor riesgo de exclusión social. Incluimos aquí a aquellas personas que puedan verse más directamente afectadas por esta situación, sin olvidar el sector de pensionistas.

    Dicho esto, hay que tener en cuenta la imprevisibilidad en la duración del conflicto. Esto hace que tengamos que hablar de diferentes niveles de intervención, a sabiendas del posible carácter extenso de la guerra.

    Además de estas preocupaciones y propuestas, tratamos múltiples temas que preocupan también a ambas partes, como son los temas de vivienda, movilidad, dependencia excesiva del turismo, diversificación económica, dependencia energética de los combustibles fósiles que hacen urgente un cambio de paradigma en este ámbito, los problemas hídricos, la necesidad de formación de la población y el redireccionamiento de la misma hacia empleos emergentes, la preocupación por los servicios públicos y la atención a las personas dependientes y mayores…

    Por último, nos hemos comprometido en realizar un análisis de los diferentes órganos de participación ciudadana en las entidades locales e insulares con el fin de establecer un mapa de los mismos, que ayude a su identificación y garantice el funcionamiento de los mismos, acercando, en la medida de lo posible, las instituciones públicas a la ciudadanía.