Comisiones Obreras Canarias | 13 mayo 2026.

Descenso hist贸rico del desempleo en Canarias

    29/04/2026.
    An谩lisis de la Encuesta de Poblaci贸n Activa en Canarias en el primer trimestre de 2026

    An谩lisis de la Encuesta de Poblaci贸n Activa en Canarias en el primer trimestre de 2026

    El mercado laboral en Canarias atraviesa un momento de clara mejora, marcado por una reducción muy intensa del desempleo que supera ampliamente la registrada a nivel estatal. La caída del paro, tanto en términos absolutos como relativos, sitúa la tasa en el 11,4%, en niveles no vistos desde antes de la crisis financiera, y reduce de forma notable la brecha territorial con España de forma inédita, pues no habíamos estado tan cerca de converger desde finales de 2004.

    Además, esta mejora tiene un componente especialmente relevante en términos de igualdad, ya que son las mujeres quienes protagonizan la mayor reducción del desempleo, avanzando en la convergencia en el acceso al mercado laboral.

    A este comportamiento se suma un cambio cualitativo en la creación de empleo, con un crecimiento destacado en sectores emergentes y de mayor valor añadido, como la industria vinculada a la transición energética o las actividades relacionadas con el ámbito audiovisual. Este dinamismo se traduce también en un aumento significativo de los perfiles más cualificados, lo que apunta hacia una progresiva, aunque lenta, transformación del modelo productivo.

    No obstante, persisten retos importantes en materia de calidad del empleo. El aumento de la temporalidad, especialmente entre las mujeres, así como el peso de los cuidados en la parcialidad, evidencian que la mejora en el acceso al empleo debe ir acompañada de políticas que generen mejores condiciones laborales, así como de una mejora en las políticas de distribución de los cuidados en Canarias, que contribuya a generar empleo y las posibilidades de desarrollo profesional de las mujeres.

    Notable descenso de las cifras del desempleo, más favorable para las mujeres que consiguen reducir la brecha en términos de inserción laboral

    La Encuesta de Población Activa (EPA) confirma una reducción muy significativa del desempleo, tanto en términos intertrimestrales (-9,5%) como, especialmente, en la comparativa anual (-14,8%).

    Se trata de una caída intensa y sostenida que consolida una tendencia de mejora de nuestro mercado laboral, situando los principales indicadores en niveles que no se observaban desde antes de la crisis financiera de 2008.

    En este contexto, la tasa de paro desciende hasta el 11,4%. Para encontrarnos un dato similar, tenemos que remontarnos hasta el cuarto trimestre de 2007 (10,9%) para encontrar un registro similar. Este dato refleja un cambio profundo en la composición de nuestro mercado laboral, que ha logrado reducir de forma notable uno de sus principales problemas estructurales.

    Además, el comportamiento de Canarias es claramente más favorable que el del conjunto del Estado. En el último año, el desempleo se reduce en 23.700 personas, lo que supone una caída del -14,8%, muy por encima del descenso medio en España (-2,9%), esto es, un resultado casi 5 veces por encima de dicha media.

    El empleo industrial impulsa la creación de empleo, junto con otros sectores emergentes en Canarias

    El empleo industrial se posiciona como uno de los principales motores de este crecimiento, con 9.829 nuevos empleos respecto al primer trimestre de 2025, acercándose ya a los 50.000 efectivos.

    Este avance rompe con la tradicional debilidad del sector en Canarias y apunta a una cierta diversificación del modelo productivo, apoyada en actividades con mayor valor añadido.

    Dentro de este impulso, destacan especialmente el sector agroindustrial y la industria vinculada al suministro de energía eléctrica. En este último caso, el desarrollo de la transición energética está generando nuevas oportunidades de empleo más estables y cualificadas.

    Este proceso contribuye a la sostenibilidad ambiental y soberanía energética en nuestro archipiélago, así como que también puede convertirse en un pilar estratégico para reforzar la calidad y resiliencia del empleo.

    Otro de los bloques con mayor dinamismo es el de transporte, almacenamiento, información y comunicaciones, que suma 8.255 empleos en el último año, alcanzando los 76.544 efectivos. Este crecimiento refleja transformaciones profundas en la organización de la actividad económica, especialmente en los canales de distribución y consumo.

    El empleo que se crea es empleo cualificado

    Se observa una mejora significativa en la cualificación de los puestos creados. La categoría de “Técnicos y profesionales científicos e intelectuales” registran el mayor crecimiento relativo, con un incremento del 29%, lo que apunta a una creciente demanda de perfiles altamente cualificados en distintos sectores de actividad.

    Por su parte, los “Técnicos y profesionales de apoyo” son los que más crecen en términos absolutos, con 19.932 empleos más que el pasado año, hasta alcanzar los 147.203 efectivos.

    En cuanto a las condiciones laborales: hay más rotación, pero jornadas más amplias, aunque con más problemas para la conciliación laboral, especialmente en las mujeres.

    Se observa un comportamiento diferencial respecto al conjunto del Estado. En Canarias, el empleo temporal crece por encima del indefinido, en contraste con la tendencia nacional

    Este fenómeno puede estar vinculado a factores estacionales como la campaña de navidad, los carnavales o la Semana Santa, así como al auge de determinadas actividades, como las audiovisuales, donde la contratación temporal es más frecuente.

    Como consecuencia, el peso de la temporalidad sobre el total del empleo aumenta ligeramente hasta el 17,3%, mientras que en España se reduce hasta el 14,8%. Este diferencial pone de relieve una mayor fragilidad en la estabilidad del empleo en Canarias, en parte debido a su propia estructura económica y, de otra parte, a un posible abuso de esta forma de contratación.

    Además, esta realidad impacta de forma desigual por sexo. En el caso de las mujeres, 2 de cada 10 ocupadas tienen un contrato temporal (20%), frente al 15% en los hombres. Esta diferencia evidencia que, pese a los avances en el acceso al empleo, persisten desigualdades relevantes en la calidad del mismo.

    Por otro lado, los contratos fijos discontinuos muestran una reducción, situándose en 17.062 efectivos, lo que representa apenas el 2% del total del empleo en Canarias. Este dato podría indicar una cierta estabilización o reconversión de este tipo de contratación tras su fuerte impulso en etapas anteriores. También la Inspección laboral ha contribuido a este hecho, transformando en continuos contratos discontinuos sin base justificatoria.

    En relación con la jornada laboral, nueve de cada diez nuevos empleos creados son a jornada completa, lo que constituye un elemento positivo, al favorecer trayectorias laborales más estables, mayores ingresos y mejores condiciones para el desarrollo profesional.

    Sin embargo, dentro del empleo a tiempo parcial se detectan elementos de preocupación. Aumenta el peso de los motivos vinculados a cuidados familiares, que pasan del 10,6% al 13,2% en el último año. O, dicho de otra manera, el 13,2% de las personas que tienen jornadas parciales, la tienen por motivos de cuidados.

    Esta carga recae de manera abrumadora sobre las mujeres, que representan el 85% de las personas que trabajan a tiempo parcial por esta razón, lo que pone de manifiesto la persistencia de desigualdades estructurales en la distribución de los cuidados.

    Conclusiones:

    La transición energética aparece como una oportunidad estratégica para Canarias, tanto desde el punto de vista ambiental, como también por ser motor de generación de empleo estable y cualificado. En un contexto de incertidumbre internacional y de presión sobre los precios energéticos, avanzar hacia una mayor soberanía energética puede contribuir a reducir vulnerabilidades externas y a fortalecer el tejido productivo del archipiélago.

    La subida del salario mínimo interprofesional ha tenido un impacto positivo en la mejora de la capacidad económica de los salarios más bajos, con un efecto especialmente relevante en Canarias, donde el porcentaje de población beneficiaria es mayor. Este incremento ha contribuido a dinamizar el consumo y, con ello, la actividad económica, desmintiendo los planteamientos que anticipaban efectos negativos sobre el empleo.

    No obstante, es necesario profundizar en medidas que mejoren la capacidad económica de la población, especialmente reduciendo el peso que suponen costes estructurales como el transporte, la energía o la vivienda. El impulso del transporte público, el avance hacia la soberanía energética y el refuerzo de las políticas de vivienda pueden liberar renta disponible, favoreciendo un cambio en los patrones de consumo hacia actividades más productivas y generadoras de empleo de calidad.

    Finalmente, resulta imprescindible reforzar las políticas específicas dirigidas a las mujeres. Es necesario impulsar planes de empleo que contribuyan a reducir la temporalidad y mejorar la calidad del empleo femenino, así como avanzar hacia un pacto por los cuidados que permita una mejor conciliación de la vida laboral y familiar. Sólo así será posible consolidar los avances en el acceso al empleo y trasladarlos también a unas condiciones laborales más igualitarias.