Comisiones Obreras Canarias | 20 julio 2026.

Mejoran los datos, pero a menor ritmo

El mercado laboral en Canarias ralentiza su ritmo de mejoras

    Se crea empleo y se reduce el desempleo, pero con menor intensidad quea nivel estatal

    05/06/2026.
    Informe de Coyuntura Laboral Mayo 2026

    Informe de Coyuntura Laboral Mayo 2026

    El desempleo vuelve a marcar un mínimo histórico en Canarias al situarse en 144.598 personas, lo que supone 7.573 menos que en el mismo mes del año anterior. Para encontrar una cifra similar es necesario remontarse a diciembre de 2007, cuando el paro registrado se situaba en 139.081 personas.

    Aunque esa referencia todavía queda lejos, los datos actuales consolidan una realidad incontestable: Canarias ha dejado atrás los peores efectos de la crisis iniciada en 2008, cuyos impactos sobre el mercado laboral se prolongaron durante casi dos décadas.

    Esta evolución viene acompañada de un nuevo incremento de la afiliación a la Seguridad Social. En comparación con mayo de 2025, Canarias suma 25.804 nuevos empleos, alcanzando un total de 963.972 personas afiliadas.

    Sin embargo, estos buenos resultados agregados quedan parcialmente empañados por la menor intensidad de la mejora.

    En comparación con abril, el desempleo apenas se reduce un 0,5%, un punto porcentual menos que la media estatal, mientras que la afiliación crece tan solo un 0,1%, frente al 1% registrado en el conjunto de España. Dicho de otro modo, Canarias sigue mejorando, pero lo hace a una velocidad sensiblemente inferior a la del conjunto de CCAA.

    Resumen:

    La hostelería es la actividad principal responsable de la desaceleración en la creación de empleo.

    A pesar de que Canarias continúa registrando cifras históricas de actividad turística, la hostelería muestra signos de debilitamiento en términos de empleo. En mayo pierde cerca de 1.500 puestos de trabajo respecto al mes anterior, una evolución que contrasta con los datos de afluencia turística, que apuntan a que los extraordinarios registros alcanzados durante el pasado año se mantienen prácticamente intactos.

    Esto genera como resultado una intensificación de las cargas de trabajo y una mayor presión sobre las plantillas existentes, ya que hay menos personas para una igual carga de trabajo. Y eso hay que sumarlo al desfase entre ambos indicadores acumulado en los años anteriores, donde se disparó la llegada de turistas pero no así la creación de empleo en el sector alojativo.

    Se trata de una tendencia preocupante en un sector que continúa siendo uno de los principales motores económicos del archipiélago y que debe garantizar que el crecimiento de la demanda turística vaya acompañado de empleo suficiente y de condiciones laborales adecuadas.

    El sector audiovisual crece de manera sustancial. La construcción también contribuye a la creación de empleo, aunque en menor medida.

    La actividad cinematográfica y audiovisual continúa consolidando su posición dentro de nuestro mercado laboral, confirmando una tendencia de crecimiento sostenido observada durante los últimos años.

    El sector se está convirtiendo en una fuente relevante de empleo y diversificación económica, pero conviene recordar que buena parte de su desarrollo depende de un régimen de incentivos fiscales especialmente favorable.

    Además, se trata de una actividad caracterizada por una elevada intensidad laboral y por una fuerte vinculación a proyectos concretos, lo que puede generar cierta volatilidad.

    Precisamente por ello, resulta fundamental aprovechar la oportunidad para fortalecer la formación de la población trabajadora en ámbitos como la edición, la postproducción, los efectos visuales, la programación o la gestión audiovisual, actividades con mayor valor añadido y con capacidad para generar empleo más estable y cualificado.

    Por otro lado, la construcción vuelve a situarse entre los sectores más dinámicos en la creación de empleo, impulsada previsiblemente por la ejecución de inversiones vinculadas a los fondos europeos.

    Sin embargo, todo apunta a que nos encontramos ante los últimos coletazos de este ciclo inversor extraordinario, por lo que resulta necesario anticiparse a una posible desaceleración futura.

    En este sentido, sería conveniente reorientar progresivamente parte de la actividad hacia ámbitos con una demanda más sostenida en el tiempo, como la rehabilitación de viviendas, la mejora de la eficiencia energética del parque inmobiliario o la adaptación de edificios a nuevas necesidades sociales y ambientales.

    Más estabilidad en los nuevos contratos firmados en Canarias, pero menos contratos que el año pasado.

    Uno de los aspectos más positivos del mercado laboral canario continúa siendo el peso de la contratación indefinida. El 43,9% de los contratos firmados en mayo fueron indefinidos, una proporción que se mantiene ligeramente por encima de la media estatal (43,2%) y que confirma la consolidación de un modelo de empleo más estable tras la reforma laboral.

    No obstante, mientras que en el conjunto de España el número de contratos indefinidos aumentó un 3,5% respecto al año anterior, en Canarias se produjo un descenso del 1,3%.

    Las mujeres mejoran más sus cifras que los hombres, aunque con diferencia por islas.

    Por sexos, las mujeres continúan protagonizando una evolución más favorable del desempleo que los hombres. El paro femenino se reduce un 5,3%, frente al descenso del 4,6% registrado entre los hombres.

    Sin embargo, esta mejora no es suficiente para corregir las desigualdades estructurales existentes, ya que las mujeres siguen representando la mayor parte del desempleo registrado, con 83.077 personas frente a los 61.521 hombres.

    La brecha continúa siendo considerable y refleja que las mujeres siguen enfrentándose a mayores dificultades de acceso y permanencia en el empleo.

    Además, la evolución territorial vuelve a mostrar diferencias significativas. Las mujeres registran sus mejores resultados en las islas capitalinas, donde la reducción del desempleo es más intensa, mientras que en las islas no capitalinas occidentales la situación es mucho menos favorable.

    Especialmente en La Gomera y El Hierro, donde el desempleo aumenta, el deterioro afecta proporcionalmente más a las mujeres que a los hombres.

    Estos datos refuerzan la necesidad de incorporar una perspectiva territorial y de género en las políticas activas de empleo, evitando que las mejoras generales oculten situaciones de desigualdad persistente en determinados colectivos y territorios.

    Las islas no capitalinas occidentales es donde único crece el desempleo, comportamiento contrario a las islas no capitalinas orientales.

    La evolución territorial del desempleo muestra una realidad desigual entre las distintas islas. Mientras las islas capitalinas y buena parte de las orientales mantienen una tendencia favorable, las islas no capitalinas occidentales presentan los resultados más preocupantes.

    De hecho, La Gomera y El Hierro son las únicas islas donde el desempleo aumenta en términos interanuales, rompiendo la dinámica general de descenso observada en el conjunto del archipiélago.

    Los municipios con peor comportamiento interanual del desempleo se concentran precisamente en estas islas y en determinados territorios con menor dimensión económica. Agulo encabeza con diferencia los incrementos del paro, seguido por Fasnia, El Pinar de El Hierro, San Sebastián de La Gomera, Tijarafe, Fuencaliente de La Palma, San Andrés y Sauces, Alajeró, Puntallana y Valverde.

    En el extremo opuesto, los mejores resultados corresponden a Tinajo, Vilaflor de Chasna, Tejeda, La Matanza de Acentejo, Barlovento, Garachico, Arafo, Valleseco, Buenavista del Norte y Gáldar, todos ellos con reducciones muy significativas del desempleo respecto al mismo mes del año anterior.

    La dispersión geográfica de estos municipios demuestra que la mejora del mercado laboral no responde exclusivamente al peso del turismo o a la dimensión poblacional, sino también a dinámicas económicas locales que conviene analizar con mayor profundidad para identificar buenas prácticas y oportunidades de desarrollo.

    De las respuestas a la acción: Es la hora de repartir los beneficios.

    El ciclo de movilizaciones impulsado por CCOO durante 2026 ha puesto de manifiesto una realidad cada vez más evidente en Canarias: los buenos datos macroeconómicos y laborales no están llegando con la misma intensidad a los hogares de personas trabajadoras.

    El crecimiento económico, la fortaleza del turismo o los récords de empleo pierden valor si no se traducen en salarios capaces de afrontar el coste real de la vida.

    En una comunidad donde el encarecimiento de la vivienda, la alimentación y los suministros básicos continúa presionando a miles de familias, resulta imprescindible que una mayor parte de la riqueza generada se redistribuya a través de mejores salarios y condiciones laborales más dignas.

    La mejora del mercado laboral no puede servir de excusa para mantener una regulación del despido que continúa siendo insuficiente para garantizar una protección efectiva de las personas trabajadoras.

    Resulta necesario avanzar hacia un modelo que refuerce el carácter reparador de las indemnizaciones, limite los despidos sin causa justificada y recupere mecanismos que garanticen una mayor estabilidad en el empleo.

    Si la reforma laboral ha demostrado que es posible mejorar simultáneamente la calidad del empleo y la actividad económica, el siguiente paso debe ser reforzar los derechos de quienes trabajan, situando la seguridad laboral en el centro del debate político y social.

    Canarias necesita una actuación mucho más decidida en materia de vivienda y transición económica. El acceso a una vivienda digna se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la emancipación de la juventud y para la mejora de las condiciones de vida de la clase trabajadora, por lo que es imprescindible ampliar la inversión pública y aumentar significativamente el parque de vivienda asequible.

    Al mismo tiempo, el futuro económico del archipiélago pasa por acelerar la transición ecológica y energética. Frente a los discursos que niegan la emergencia climática, Canarias debe apostar por las aceleración en la implantación de las energías renovables, la economía circular, la economía azul y las infraestructuras sostenibles, además de como una necesidad ambiental, también como una oportunidad para generar empleo de calidad, reducir dependencias externas y fortalecer un modelo productivo más resiliente.