Comisiones Obreras Canarias | 7 septiembre 2026.

Tras unas semanas dramáticas en cuanto a accidentes laborales graves, CCOO Canarias valora en positivo de los datos oficiales disponibles del primer semestre del año 2026

    11/08/2026.
    CCOO Canarias sobre la siniestralidad laboral a agosto de 2026

    CCOO Canarias sobre la siniestralidad laboral a agosto de 2026

    Estos últimos días hemos tenido que lamentar varios accidentes laborales en Canarias, con consecuencias graves y mortales, en concreto a dos trabajadores fallecidos en la isla de Gran Canaria y varios heridos graves en diversas islas, aún así los datos estadísticos son positivos respecto a 2025.

    Aunque no tenemos actualizados los datos de siniestralidad laboral oficiales disponibles son a junio de 2026 (Fuente: Instituto Canario de Seguridad Laboral), estos datos avalan la tendencia a la baja de las cifras de los dos últimos años de un 7.36%.

    Los datos absolutos de accidentes de trabajo correspondientes de enero a junio de 2026 con respecto al mismo periodo de 2025 arroja una reducción del 3.29%. Cabe destacar que esta bajada se refleja en los rangos estadísticos tanto, por gravedad y por sectores.

    En concreto, de enero a junio se han notificado 24.786 accidentes de trabajo, de ellos el 46.41% corresponden a accidentes de trabajo con baja en jornada laboral, 46.48% sin baja y un 7.1% in itinere.

    La buena noticia, se centra en la reducción en los accidentes que peores consecuencias tienen para la salud de las personas trabajadoras, los calificados como graves y mortales. En concreto la comparativa de enero a junio de 2025 con respecto al mismo periodo de 2026, de 94 a 53 accidentes graves y de 15 a 4 accidentes mortales producidos en el centro de trabajo, lo que supone una reducción del 43.62% y del 73.33% respectivamente. 

    Durante el 2025, se produjo una anomalía con un aumento desorbitante de los siniestros de mayor gravedad que hicieron encender todas las alarmas, tanto a las Administraciones implicadas, como entre los agentes sociales. Lo que conllevó una actuación de carácter urgente para identificar las causas y establecer estrategias de intervención ante el incremento tan elevado de este tipo de accidentes. 

    En ese momento, no se pudo determinar los motivos, al verse todos los sectores económicos afectados y ser tan variada la casuística de los siniestros, prevaleciendo los accidentes mortales generados por lesiones no traumáticas (infartos y derrames cerebrales), caídas a distinto nivel y accidentes de tráfico. Por lo que se optó por la realización de actuaciones para revertir la situación, a través de campañas de sensibilización, con el fin de concienciar sobre las fatales consecuencias de los accidentes laborales tanto para las personas que afectadas de manera directa como para la sociedad en general.

    Las datos de siniestralidad es uno de los indicadores más importantes para evaluar la gestión preventiva en las empresas, si hay accidentes es porque existen fallos en el sistema de eliminación o control del riesgo.

    El análisis de estos datos y la reducción de las cifras, no nos debe dejar caer en el triunfalismo y considerar que la reducción es consecuencia directa, de la mejora de la cultura preventiva y su integración, donde prevalezca la acción preventiva sobre la productiva, situación que está lejos de la realidad.

    Existen diversos factores que están contribuyendo a la reducción de las cifras de siniestralidad laboral entre ellos destacan:

    •  Los cambios producidos en los modelos productivos y en las nuevas formas de trabajo. Como prueba de ello es la bajada de actividad que se ha producido en aquellos sectores que soportaban mayores de tasas de siniestralidad laboral.
    • La aprobación de normativa específica de actuación frente a riesgos emergentes.
    • La incorporación de nuevos medios técnicos y tecnológicos en la acción preventiva, lo que ha generado mejora de las condiciones de trabajo y productividad. En especial para aquellos trabajos de mayor peligrosidad o precariedad.
    • La actuación especializada de la Inspección de Trabajo con la incorporación de la escala de Subinspectores con formación específica en materia preventiva y el desarrollo de campañas por sectores y riesgos.

    Por último pero no menos importante la concienciación de la población trabajadora y de la sociedad sobre la necesidad de exigir unas condiciones de trabajo dignas y seguras.

    Pero a su vez, no podemos pasar por alto otras señales de alarma que las estadísticas no nos ofrecen y que nos obligan a seguir reivindicando acciones para mejorar las condiciones de trabajo y reducir los daños a la salud vinculado con unas inadecuadas condiciones laborales.

    Las condiciones de trabajo actuales con unas altas exigencias psico-físicas a la que está expuesta la población trabajadora por el aumento de las cargas de trabajo, el ajuste de plantillas y la falta de adecuación de los tiempos de trabajo a las exigencias, todo ello vinculado a factores de riesgos derivados de la organización del trabajo y la el empeño de la reducción de costes laborales por parte de las empresas.

    Todo lo expuesto repercute sobre la población trabajadora, con más patologías y que conlleva a un aumento de las cifras de incapacidades temporales por contingencia común, mientras se produce una reducción de las cifras de siniestralidad laboral, principalmente aquellos clasificados sin baja o leves. Esta circunstancia puede venir derivada a una infradeclaración de los accidentes de trabajo, al igual que sucede con las enfermedades profesionales, ya que la población trabajadora tiene mayor dificultad de su reconocimiento por parte de las empresas y las mutuas entidades colaboradoras de la Seguridad Social responsables de su atención. Estamos hablando de accidentes reincidentes con daños osteomusculares o aquellas patologías de salud mental que puedan estar vinculadas con la actividad laboral, donde las empresas no están realizando el esfuerzo necesario para detectar condiciones laborales que contribuya a dicha situación.

    Por ello desde CCOO Canarias, valoramos las datos en positivo, pero es necesario que se produzcan modificaciones legislativas que contribuyan a la mejora de la calidad de la prevención en las empresas, se mejore la definición de accidente de trabajo, el adecuado reconocimiento de enfermedades profesionales y se realicen cambios sustanciales en la normativa de salud y seguridad en el trabajo para una correcta actuación ante todos los factores de riesgos existentes.