Comisiones Obreras Canarias | 8 octubre 2026.

Volvemos a registrar una intensa aceleraci贸n de los precios

    17/09/2026.
    脥ndice de Precios al Consumo Agosto 2026

    脥ndice de Precios al Consumo Agosto 2026

    El Índice de Precios de Consumo (IPC) correspondiente al mes de agosto eleva la inflación en Canarias del 3,4% del pasado mes hasta una tasa del 3,8% interanual, medio punto por debajo del dato estatal (4,3%). Aunque nuestras islas presentan la menor tasa entre las comunidades autónomas, volvemos a registrar una intensa aceleración de los precios. En el mes suben un 0,6% y desde diciembre de 2025 acumulan un 2,7%.

    Y lo peor, se amplía la brecha entre el aumento del coste de la vida y el incremento salarial medio pactado en los convenios colectivos en idéntico periodo (2,96%). Esta diferencia continúa traduciéndose en una pérdida de poder adquisitivo que afecta al conjunto de la población y, de manera significativa, a la clase trabajadora, prolongando una situación que resulta cada vez más difícil de sostener.

    Distinguiendo por grupo de productos siguen observando mayores presiones inflacionistas “transporte” y “restaurantes y servicios de alojamiento”, cuyos ascensos interanuales guardan estrecha relación con el aumento de los precios del petróleo, del gas y de los costes logísticos, así como por ser agosto un mes eminentemente vacacional. “Vestido y calzado” disminuyen sus precios por efecto de la continuidad de las rebajas.

    En este contexto, resulta comprensible que buena parte de la ciudadanía perciba un encarecimiento de su cesta de la compra superior al 3,8% interanual que refleja el IPC. Este indicador recoge una evolución media, mientras que el impacto sobre cada hogar depende de la composición de su gasto. La presión resulta especialmente intensa cuando las subidas afectan a bienes y servicios esenciales, que absorben más del 60% del presupuesto familiar, y los salarios no aumentan al mismo ritmo.

    En cuanto a la inflación subyacente, aquella que mide la evolución de los precios excluyendo los componentes más volátiles como son los alimentos no elaborados y los productos energéticos, se reduce una décima y alcanza el 2,5% de variación interanual y mitiga el riesgo de que la inflación adquiera un carácter más estructural y menos volátil.