La crisis de la COVID-19 profundiza las brechas de género en el empleo

    LOS DATOS de la EPA correspondientes al segundo trimestre de 2020 muestran un agravamiento de las brechas de género. Especialmente preocupante es que el número de mujeres activas ha bajado en cerca de 600.000. Ya hay 1,6 millones menos de mujeres activas que de hombres, lo que indica barreras estructurales en el acceso al empleo.

    29/07/2020.
    La crisis de la COVID-19 profundiza las brechas de género en el empleo

    La crisis de la COVID-19 profundiza las brechas de género en el empleo

    Los datos de la EPA correspondientes al segundo trimestre de 2020 muestran que la crisis de la COVID-19 está profundizando las brechas entre mujeres y hombres, un agravamiento que hubiera resultado aún mayor de no ser por la protección de los ERTEs, un instrumento surgido del diálogo social que ha tenido un impacto de género positivo. Con todo y con eso, los datos de la EPA, que muestran en términos generales una importante caída de la ocupación, de 1.074.000 personas, son especialmente preocupantes si se analizan en términos de género: basta constatar que el número de mujeres activas ha bajado en cerca de 600.000.


    En cualquier caso, estamos ante una EPA un poco particular puesto que, tal y como señala el Gabinete Económico Confederal de CCOO en su análisis muchos desempleados y desempleadas no han podido buscar empleo de manera activa como consecuencia del confinamiento y el estado de alarma lo que ha producido que sean clasificados como inactivos. Como resultado, los inactivos aumentan en 1.063.000 personas en el segundo trimestre. En total, hay 2 millones 720 mil mujeres inactivas más que hombres.


    La secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO, Elena Blasco Martín, señala el preocupante panorama en el empleo en general y en el empleo de mujeres en particular: "Hay 600 mil mujeres menos incorporadas a la actividad y medio millón de mujeres menos con empleo. Además, hay más paradas, siguen siendo mayoría entre quienes esperan un primer trabajo o llevan más tiempo demandando empleo. Suben en porcentaje quienes trabajan a tiempo parcial y son mayoría también entre quienes trabajan con contrato temporal. Sabíamos que la crisis COVID-19 podía empeorar la situación laboral de las mujeres y este trimestre lo estamos comprobando. Son malos datos en general, pero son peores para quien estaba en peor situación de partida".

    Paro y actividad

    Aunque las cifras apuntan a una reducción del desempleo entre las mujeres, en 47.900 hasta las 1.700.900 paradas (un 16,72%), lo cierto es que no se trata de que las mujeres hayan encontrado trabajo, sino de que muchas de ellas se han visto obligadas a abandonar el mercado laboral como consecuencia de las especiales circunstancias provocadas por la pandemia: esto se ve reflejado en que la población activa se ha reducido en casi 600.000 mujeres, lo que supone el 58,03% de la reducción de este trimestre. En total hay 1.625.800 mujeres activas menos que hombres, una brecha que se ha ampliado en casi 200.000 respecto al trimestre anterior.

    La tasa total de actividad baja 2,64 puntos, hasta el 55,54%. La de los hombres se reduce 2,28 puntos y se sitúa en el 61,35% y la femenina baja 2,98 puntos, hasta el 50,05%. Es decir, la brecha de género es de 11,3 puntos porcentuales.

    Además, las mujeres son mayoría entre quienes están en paro y buscan su primer empleo (52,3%), quienes llevan de 1 año a 2 buscando empleo (52,2%); y quienes llevan 2 años o más buscando empleo (55,1%).

    En cuanto a la ocupación, el empleo disminuye este trimestre en 527.800 hombres y en 546.200 mujeres. De nuevo, las mujeres son mayoría (51%) entre quienes pierden empleo (esta vez ligera mayoría en porcentaje, pese al abrumador dato, por el desplome en empleo masculino). Persiste la importante brecha de género en tasa de empleo 16-64: hombres 65,38% / mujeres 54,72%. Brecha de 10,66 puntos porcentuales.

    Tiempo parcial y temporalidad

    La EPA contabiliza 2.486.100 empleos a tiempo parcial, en torno a 400.000 menos que en el trimestre anterior. La mayoría de estas pérdidas han sido de empleos femeninos: cerca de 260.000 puestos de trabajo menos. En total, las mujeres ocupan casi el 77% de este tipo de empleos.

    Entre los motivos que se señalan hombres y mujeres para tener empleos a tiempo parcial, más de la mitad (un 71,8% entre las mujeres) señalan no haber encontrado un empleo a tiempo completo. Además, el 12% aduce la necesidad de cuidar a menores, personas enfermas o mayores. Dentro de este grupo, más del 93% son mujeres.

    En cuanto a la temporalidad, la EPA contabiliza 3.440.600 empleos, 702.000 menos que en el trimestre anterior. En este caso, las mujeres ocupan el 52%, 1.778.100 empleos en total (con 308.000 empleos menos que el trimestre anterior); y los hombres 1.692.500 empleos (cerca de 400.000 menos).

    En palabras de la secretaria confederal de Mujeres e Igualdad, Elena Blasco Martín "no podemos permitir que sean las mujeres quienes paguen la factura de la crisis de la COVID-19 en términos de actividad, paro y mayor precariedad o riesgo de pobreza. Hoy más que nunca son precisos instrumentos que atajen las brechas en materia de igualdad y políticas activas de empleo con perspectiva de género. La lucha contra las discriminaciones y en pro de la igualdad efectiva es imperativa para los poderes públicos, un deber moral para el conjunto de la sociedad y una cuestión de justicia para las mujeres”.

     

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