Comisiones Obreras Canarias | 29 noviembre 2025.

Las percepciones en Canarias anticipan tensiones sociales m谩s amplias si no se abordan las desigualdades estructurales

El sentimiento de pertenencia a la UE en Canarias

    26/11/2025.
    sentimiento de pertenencia a la UE de Canarias

    sentimiento de pertenencia a la UE de Canarias

    La combinación de salarios bajos, precios altos y falta de impacto percibido de los fondos europeos constituye un caldo de cultivo para la desafección europea en Canarias. Es una alerta temprana sobre la necesidad de reforzar la dimensión social de la UE en nuestro territorio.

    La valoración general de la UE es positiva, pero Canarias muestra un europeísmo más matizado y menos entusiasta.

    El estatus de Región Ultraperiférica no se traduce en una percepción clara de beneficios directos.

    Las áreas más sensibles, precios, salarios y desarrollo territorial, concentran las percepciones más negativas.

    Con motivo del 40º aniversario de la integración española en la Unión Europea, el Parlamento de Canarias celebró el pasado 3 de noviembre las jornadas “Conecta Canarias Europa”, un espacio orientado a revisar el papel que la construcción europea ha desempeñado en el desarrollo social, económico e institucional del archipiélago.

    Esta efeméride coincide con la publicación, durante el verano, del estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) “Opiniones y actitudes ante la Unión Europea”, que ofrece una radiografía actualizada de cómo percibe la ciudadanía el proyecto comunitario.

    El sentimiento de pertenencia exclusivamente europeo muestra una tendencia descendente tanto en España como en Canarias desde 2019. En ambos casos, el porcentaje de personas que se identifican únicamente como europeas ha disminuido algo menos de 1 p.p., lo que sugiere un retroceso de las formas más puras de europeísmo en favor de identidades más complejas o ancladas en referencias nacionales o territoriales.

    En el caso del conjunto del Estado, este descenso se acompaña de un incremento notable de quienes afirman sentirse “tan españoles como europeos”. Este equilibrio identitario, que gana terreno en España, no experimenta variaciones significativas en Canarias, donde los porcentajes se mantienen prácticamente estables respecto a mediciones anteriores (del 43% al 55% en España, respecto a 55% y 56% de Canarias).

    Lo llamativo es que, mientras en España la identificación exclusivamente española tiende a reducirse en términos generales, en Canarias se mantiene estable e incluso registra un ligero repunte.

    En otras palabras, las transformaciones observadas a nivel estatal aproximan progresivamente los resultados a la pauta que Canarias ya mostraba, caracterizada por una mayor estabilidad en la distribución de sentimientos identitarios.

    Por último, conviene destacar que el peso de quienes se sienten únicamente identificados con la referencia regional es superior en Canarias (3,2%) respecto al promedio del resto de comunidades autónomas (2,5%).

    Esta mayor centralidad de la identidad regional constituye un rasgo diferencial de nuestro archipiélago y debe ser tenida en cuenta al interpretar el vínculo entre ciudadanía canaria y proyecto europeo. Máxime en un contexto en el que estos datos se han visto reducidos respecto a 2019.

    En líneas generales, hay una opinión bastante positiva respecto a los beneficios de la pertenencia a la UE, pero con ciertas reticencias.

    Estas reticencias llaman la atención máxime en un contexto geográfico como Canarias, de encaje diferencial en la UE.

    Llama especialmente la atención esta percepción más crítica si tenemos en cuenta que Canarias cuenta con un estatus singular dentro de la Unión Europea como Región Ultraperiférica (RUP).

    Este encaje específico se traduce en un conjunto de compensaciones socioeconómicas (desde medidas fiscales o diferencias en los criterios en el reparto de los fondos estructurales hasta medidas de apoyo a la conectividad, la producción local o el empleo), que, en teoría, deberían traducirse en mejoras palpables para la población del archipiélago.

    Sin embargo, los datos muestran que una parte sustancial de la ciudadanía no percibe esos beneficios de forma directa.

    Los tres temas que más controversia generan son: los salarios, los precios de los bienes y el consumo y el desarrollo de las regiones más desfavorecidas.

    La percepción negativa se acentúa cuando se pregunta por ámbitos concretos. La mitad de la población en Canarias considera que la entrada en la Unión Europea ha sido “más bien perjudicial” en lo relativo a los precios de los bienes y el consumo, apuntando a un sentimiento extendido de encarecimiento asociado al proceso de integración. Probablemente justificado por el cambio de la Peseta al Euro, o por la escalada inflacionista de los años anteriores, actualmente mitigada.

    Del mismo modo, 4 de cada 10 personas en Canarias opinan que la pertenencia a la UE ha tenido un efecto negativo sobre los salarios.

    Esta percepción se alimenta de una realidad laboral marcada históricamente por sueldos más bajos que la media estatal, una estructura productiva muy concentrada en sectores de baja productividad y una evolución salarial que ha avanzado con más lentitud que en otras regiones.

    Aunque estas dinámicas no son consecuencia directa de la UE, la ciudadanía puede interpretarlas como parte de un marco económico más amplio asociado a la integración europea, especialmente cuando las mejoras prometidas, mayor empleo, convergencia y desarrollo, no se han traducido en incrementos salariales tangibles.