Comisiones Obreras Canarias | 26 febrero 2024.

Las mujeres cobran 4.341 euros anuales menos que los hombres

    06/02/2024.
    Carolina Vidal y Unai Sordo en la presentación del informe

    Carolina Vidal y Unai Sordo en la presentación del informe

    Aunque la brecha salarial lleva disminuyendo los últimos 15 años y se sitúa en el 18,6%, las mujeres cobran 4.341 euros anuales menos que los hombres. Así, lo ha señalado la secretaria de Mujeres, Igualdad y Condiciones de Trabajo de CCOO, Carolina Vidal, en la presentación en rueda de prensa del informe sobre brecha salarial de género.

    El informe, que se ha elaborado con los datos de la EPA de 2022, concluye que la brecha salarial se produce por tres realidades concretas en las relaciones laborales: los roles de género, especialmente en la educación y la salida en peores condiciones para afrontar la carrera laboral; los sectores feminizados, con menor valor social, interrupciones en las carreras profesionales por los cuidados y jornadas a tiempo parcial; y la menor contribución al final de la vida laboral, donde las mujeres perciben pensiones más bajas como consecuencia de los factores anteriores. “Nosotras vivimos más tiempo, más años, pero de manera más pobre”, ha destacado Vidal.

    La secretaria de Igualdad ha afirmado que las discriminaciones y brechas salariales “tienen carácter estructural por lo que hay que hacer reformas estructurales, con cambios legislativos y a través de la negociación colectiva”. Así se ha podido comprobar ya que la brecha se ha reducido coincidiendo con la subida del Salario Mínimo Interprofesional y tras la firma del Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva.

    A pesar de esta disminución, en CCOO queremos acabar con esta desigualdad y para conseguirlo hemos detectado los factores por los que se produce la brecha laboral y salarial. Las causas tienen que ver con la división sexual del trabajo, que lleva a muchas mujeres a la inactividad, a no buscar empleo o a reducir su jornada laboral para dedicarse a los cuidados. “Trabajamos a tiempo parcial 12 veces más que los hombres”, ha denunciado Vidal que ha apuntado que el 75% de las mujeres trabaja a tiempo parcial y sólo el 10% lo hace de manera voluntaria.

    Además, ha destacado que los complementos salariales abren la brecha salarial porque parten de un concepto masculinizado e influyen en que las mujeres no perciban en sus nóminas pluses por nocturnidad, penosidad, etc. Junto a esto, “la maternidad penaliza a las mujeres y nos obliga a elegir entre ser madres o apostar por una relación laboral no precaria, lo que impacta claramente la crisis demográfica que vive España”.

    Carolina Vidal ha exigido que se pongan en marcha políticas públicas para afrontar los cuidados que eviten que las mujeres tengan que elegir y ha pedido a las empresas que apuesten por la igualdad salarial, por la negociación colectiva, a través del desarrollo de los planes de igualdad.

    Por último, la secretaria de Igualdad se ha dirigido a los hombres para que “se sumen a construir una sociedad más justa, más democrática, en la que también ellos se hagan cargo de los cuidados, y reclamen una organización del trabajo compatible con la vida, más y mejores servicios públicos para conseguir una conciliación corresponsable”

    Unai Sordo ha tomado la palabra afirmando que “no habrá reducciones drásticas de la brecha salarial en España si no se libera a las mujeres de la ocupación vinculada a los cuidados, que está lastrando de forma indiscutible sus carreras profesionales y sus percepciones salariales”. Aunque el SMI ha cumplido su función y podrá cumplir alguna más en el futuro, “no acabará de reducir mucho más la brecha salarial porque el trabajo parcial en España está muy feminizado” y por ello ha pedido que se plantee una estrategia global contra la desigualdad salarial en España que mejore el tratamiento de la contratación a tiempo parcial, especialmente en las horas complementarias, para que puedan consolidarse como jornadas completas o jornadas de mayor duración.

    Sordo ha denunciado que algunas empresas absorben determinados complementos salariales para dejar sin efecto la subida del SMI y estas prácticas se realizan fundamentalmente en los salarios más bajos y tienen un sesgo de género. “Habría que impedir que las empresas puedan absorber los pluses salariales de forma automática, como lo hacen en la en la actualidad”, ha finalizado.