Comisiones Obreras Canarias | 13 febrero 2026.

El c谩ncer laboral, primera causa de muerte en el trabajo

  • CCOO exige la creaci贸n definitiva del registro de empresas y personas trabajadoras expuestas a agentes cancer铆genos, un compromiso de los actuales responsables del Ministerio de Trabajo y Econom铆a Social

04/02/2026.
CCOO exige la creaci贸n definitiva del registro de empresas y personas trabajadoras expuestas a agentes cancer铆genos.

CCOO exige la creaci贸n definitiva del registro de empresas y personas trabajadoras expuestas a agentes cancer铆genos.

Con ocasión del Día Mundial contra el Cáncer, CCOO presenta el informe “Cáncer laboral, primera causa de muerte en el trabajo”, un documento que muestra el compromiso del sindicato con la visibilización del cáncer de origen profesional y con la prevención de las exposiciones a agentes cancerígenos en el ámbito laboral.

Según la Comisión Europea, el cáncer es la primera causa de mortalidad laboral en la Unión Europea, con un 53% del total de las muertes laborales cada año, frente al 28% debido a enfermedades cardiovasculares y el 6% a enfermedades respiratorias, muy por encima de los accidentes de trabajo. Por cáncer laboral mueren más personas que las que mueren por accidentes de trabajo y accidentes de tráfico juntas.

Es de sobra conocido que el cáncer es la enfermedad que más contribuye a la mortalidad y la disminución de la esperanza de vida de la población, pero lo que muchas veces se obvia que una parte de estos cánceres tienen su origen en el trabajo.

Las campañas públicas de prevención del cáncer ponen el énfasis en factores de riesgo individuales y lanzan mensajes para mejorar hábitos individuales (prevención del consumo de tabaco y alcohol, alimentación equilibrada, promoción del ejercicio físico), obviando que entre un 4% y un 10%, según las estimaciones científicas, se deben a exposiciones a agentes cancerígenos en los lugares de trabajo, algo prevenible y para lo que existen herramientas y legislación.

Las exposiciones profesionales son peligros evitables a los que los individuos se exponen de forma no voluntaria. Nadie tiene por qué aceptar un mayor riesgo de cáncer en el trabajo, especialmente si la causa es conocida, y las empresas tienen la obligación legal de evaluar el riesgo y adoptar medidas preventivas. Los cánceres profesionales pueden evitarse con la adopción de las medidas preventivas adecuadas.

Siguiendo las investigaciones más recientes, podemos estimar que las condiciones de trabajo serán las responsables de 16.000 casos nuevos de cáncer en nuestro país en 2025, destacando los tumores de pulmón (5.176), próstata (2.090), mama (1.610) y vejiga (1.468). El informe también estima que se producirán más de 6.000 muertes por cáncer laboral, siendo las patologías más letales las de pulmón (3.858), páncreas (740) y próstata (358). Lamentablemente no contamos con datos públicos ni de diagnóstico ni de fallecimientos por mesoteliomas, unos tipos de cáncer asociados al amianto y muy habituales en la población laboral expuesta a este agente. 

Infradeclaración de enfermedades profesionales 

Sin embargo, en los datos provisionales de CEPROSS en 2025 sólo se registran 119 partes de enfermedad profesional por agentes cancerígenos, permaneciendo oculto su origen profesional y derivándolo como enfermedad común. Esta infradeclaración lastra la eficacia de la prevención, además de hurtar sus derechos a las personas que los sufren y sobrecargar el gasto de los Sistemas Públicos de Salud que asumen los costes de la atención sanitaria de estos procesos. 

La mayoría de los cánceres reconocidos en 2025 están relacionados con la exposición al amianto, concretamente 60 casos. Además de los cánceres por amianto, en los últimos años ha aumentado la notificación de los casos de cáncer de pulmón por exposición a silice cristalina, 15 en 2025. Este aumento de los casos está directamente vinculado con la introducción en los años 90 de las encimera y tableros de piedra artificial. El informe también incide en las enormes diferencias de notificación entre las CCAA y el enorme diferencial con algunos países de nuestro entorno como Alemania y Francia. 

 Las desigualdades de género en el cáncer laboral son muy evidentes. De los 119 cánceres comunicados en 2025, 105 han sido en hombres y 14 en mujeres. Esto significa no solo que la exposición a agentes cancerígenos se produce mayoritariamente en sectores masculinizados, sino también una falta de perspectiva de género en el cáncer laboral, debido a una absoluta falta de investigación y de gestión con mirada de género. 

Esta situación se pone de manifiesto claramente al no declararse cánceres específicos en mujeres que sufren cáncer de ovario o de mama, a pesar de las claras evidencias científicas. El cáncer laboral en las trabajadoras está doblemente invisibilizado. Sólo hay un agente cancerígeno en el que se comunican más partes en enfermedad profesional en trabajadoras y son los acrilonitrilos. De los 14 casos asociados a este agente en 2025, 12 han sido en mujeres. A día de hoy no contamos con datos de notificación lo suficientemente desagregados que nos permitan conocer las causas.

En CCOO nos mueve el convencimiento de que todos los cánceres laborales son prevenibles. Por ello, es injusto e inaceptable que cualquier trabajador o trabajadora tenga que aceptar un mayor riesgo de cáncer en el trabajo. Esta afirmación categórica es la que nos inspira en la persecución del objetivo de ‘Cáncer 0 en el trabajo’. 

La prevención del cáncer debe profundizar en las siguientes medidas: la implementación de todas las medidas consensuadas en la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027, y especialmente en la Agenda Nacional para la prevención del cáncer laboral. Igualmente, la creación de un registro de personas trabajadoras expuestas a agentes cancerígenos, exigir a las empresas el cumplimiento de la normativa vigente, reforzar y mejorar el control y las inspecciones sobre las empresas que fabrican o utilizan cancerígenos, reforzar el principio de sustitución de agentes cancerígenos, establecer programas de vigilancia de la salud postocupacional, ampliar y feminizar el cuadro de Enfermedades Profesionales, entre otras iniciativas. 

Sin embargo, esta misma semana el Ministerio de Trabajo y Economía Social ha publicado el proyecto de RD que traspondrá la última modificación de la Directiva de Cancerígenos y lamentablemente no ha incorporado la creación de registros de empresas y personas trabajadoras expuestas a agentes cancerígenos. 

Esto no es sólo una antigua reivindicación sindical, sino que es una de las propuestas que han formulado los grupos de expertos que han participado en la Agenda Nacional para la Prevención del Cáncer Laboral y un compromiso de los actuales responsables del Ministerio de Trabajo y Economía Social. 

Mariano Sanz, secretario confederal de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de CCOO, afirma que “el Gobierno español no puede desaprovechar esta oportunidad para crear los registros de empresas y personas trabajadoras expuestas a cancerígenos”. Se trata de una herramienta imprescindible para reducir el subregistro de cáncer laboral y mejorar su prevención en las empresas. 

“Si el Ministerio quiere demostrar que 2026 es el año del compromiso del Gobierno con la prevención de riesgos laborales, debe demostrarlo con la práctica y lo primero que debe hacer es corregir ese proyecto de RD en su tramitación para crear los registros”, concluye Sanz.